Ozkar
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La dependencia de internet

Es increíble el punto al que hemos llegado: Internet se ha vuelto fundamental en nuestra vida cotidiana. Yo mismo me sorprendo al verme frustrado o aburrido cuando no tengo conexión. Tras los recientes eventos en Pereira, este servicio pareció volverse casi más vital que el agua o el gas, impulsado por una necesidad impresionante de comunicación y distracción.

Me frustra no poder desarrollar software cuando no tengo red, o peor aún, decidir no hacerlo teniendo el tiempo, pensando que no vale la pena el esfuerzo si al reconectarme podría resolverlo más rápido y mejor con ayuda de una inteligencia artificial. Esa dependencia me hace enojar conmigo mismo y me produce una sensación de inutilidad; siento que ya no disfruto como antes cosas que solía amar, como programar.

Entro en conflicto porque soy consciente de que la humanidad avanza apoyándose en las herramientas y el conocimiento colectivo, y que la IA es, en el fondo, una síntesis de ese saber. Pero aun así no deja de hacerme sentir prescindible. Para ser concreto: estaba construyendo una herramienta para leer Markdown en la consola de mi Linux minimalista y me topé con un problema al formatear ciertas etiquetas. Para solucionarlo, podría investigar qué herramientas existentes resuelven el manejo de Markdown —lo que requiere conexión— o ponerme a prueba y error escribiendo mis propias expresiones regulares. Hacerlo a mano me tomaría horas y quizás no quede del todo perfecto; a la IA le tomaría un par de minutos.

Ahí es donde me freno. Se siente como perder el tiempo intentar construirlo desde cero, aunque sé que no lo es: hay un valor real en hacer las cosas a mano. Aun así, la sensación de estar perdiendo el tiempo persiste.

Esta misma entrada de blog la voy redactando conforme mi mente va escupiendo las ideas. Si se la entrego a la IA, hará un trabajo impecable corrigiendo la ortografía, la redacción y el estilo, entregándome un texto técnicamente superior. ¿Pero hasta qué punto es eso deseable? Pienso que tal vez es preferible un escrito con imperfecciones y enredado, pero auténtico, a un texto "perfecto" que, aunque transmita mi idea original, termine perdiendo ese toque de humanidad. No lo sé; tal vez no haya una respuesta clara y el valor dependa de quien lo lea. Lo único seguro es que, en este momento y sin conexión a Internet, no tengo a la IA para que piense por mí.